Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces (CRAR)

El Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces (CRAR), tiene por objetivo la conservación de las aves rapaces, considerando para ello actividades de rehabilitación, investigación y educación.

Se desarrolla un trabajo en conjunto con organismos públicos chilenos como el SAG, el Zoológico Nacional y la Corporación Nacional Forestal (CONAF). Con fundaciones como Conservación Patagónica. El CRAR cuenta con el importante apoyo de empresas, como Bioamérica Consultores, Cervezas Cuello Negro, Estancia Río Cisnes, Rapaces Chile, Carnes Hinojosa de Talagante, además de voluntarios y colaboradores.

La liberación de un ave rapaz justifica todo el trabajo que se realiza. A las liberaciones son invitados grupos de niños, que de modo entusiasta participan de ella y que, de seguro, nunca olvidarán. Ellos serán a futuro agentes de cambio en nuestra relación con la naturaleza.

Historia del Centro de Rehabilitación

A principios de la década del 80, Eduardo Pavez, actual presidente de Unorch, junto a un grupo de entusiastas jóvenes, comenzaron a obtener aves rapaces accidentadas, heridas por cazadores, o mantenidas en colecciones, con el objetivo de recuperarlas y devolverlas a su ambiente natural. Esta labor era realizada en casas particulares.

Con miras a encauzar adecuadamente el trabajo de rehabilitación en 1990, Jürgen Rottmann facilitó un terreno aislado en su parcela de Talagante. Aquí se construyeron las primeras grandes jaulas, efectivas para rehabilitación, en las cuales las aves se ejercitaban manteniendo un mínimo contacto con el ser humano.

En 1991 el Servicio de Agrícola y Ganadero (SAG) apoyó oficialmente el funcionamiento del CRAR mediante la firma de un convenio con la Unión de Ornitólogos de Chile (AvesChile), concibiéndose por primera vez en Chile la existencia oficial de un centro de rehabilitación para fauna silvestre.

 

¿Qué hacemos?

El trabajo principal consiste en recibir las aves rapaces dañadas, evaluar su estado, derivándolas a la clínica para radiología y/o cirugía o transfiriéndolas directamente a jaulas según corresponda. Las aves con condición de salud delicada son ubicadas individualmente en jaulas pequeñas para facilitar su tratamiento. Las aves con mejor condición son dispuestas en amplias jaulas colectivas. Aquí se mantienen con otras de su especie y ejercitan su musculatura.

El CRAR cuanta con un área de rehabilitación, y un área de exhibición, pudiendo esta última ser visitada por grupos, principalmente de estudiantes.

Las causas de arribo al centro son diversas, siendo las más importantes heridas por caza, robos de nidos, daños por colisiones, intoxicaciones.

Al año 2018, se habían recibido más de 2.000 aves de presa de 20 especies diferentes, procedentes de todo Chile.

 

Reproducción en cautiverio

Hasta 1999 no se había considerado infraestructuras o manejo orientado a estimular conductas de reproducción en las aves. A pesar de ello, desde hacía varios años se verificaba en forma regular reproducción exitosa por parte de Tucúqueres (Bubo magellanicus) y Lechuzas (Tyto alba). Desde 1999 se ha trabajado con la reproducción del cóndor (Vultur gryphus). Todas las aves nacidas y criadas en el CRAR son liberadas.